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Tarifaaldia

ANTONIO MANUEL LINDE TERCER PREMIO DEL SHIP AND CHEFS

"Me paran por la calle para felicitarme gente que no conozco"

La afición por la cocina le llegó desde la infancia y se recuerda hojeando libros de cocina de Disney y jugando a la “cocina” con su hermano. Utilizando alfileres de la ropa de colores como diferentes ingredientes. “Yo creo que siempre, desde que era chico supe que quería dedicarme a la cocina.

Shus Terán Reyes  |  03 de Diciembre de 2013 (09:16 h.)
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Tiene un apellido conocido en el municipio, Linde. Ligado irremediablemente a la repostería. Pero pocos conocían al joven Antonio Manuel Linde Moreno. Y digo conocían porque desde que el joven de 19 años, y estudiante de segundo curso de Cocina y Gastronomía finalizado ya en el IES “Escuela de Hostelería de San Roque”, ganara el tercer premio del concurso “Fish and Chefs”, convocado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, su rostro ha sido publicitado por numerosos medios de comunicación saliendo de su anonimato. “Mi madre dice que parece la madre de la Pantoja, saludando a todo el mundo. Me paran por la calle para felicitarme gente que no conocía o con la que no tenía confianza.”

Antonio tiene aspecto de bonachón tras sus casi dos metros de altura y su ancho de espaldas, y una fuga de despiste en su mirada. Sin embargo, con cuchillos en las manos nada tienen que temer de él. Al menos las personas, un pollo o un pescado tienen la sentencia dictada. Una sentencia de muerte que se convertirá en una especialidad culinaria que en el caso de su “rape asado con falso arroz negro” le valió para quedar en tercer lugar del concurso organizado por el ministerio y competir con grandes y curtidos profesionales, pues era el más joven con diferencia que se batió el cobre entre los fogones de la Escuela Superior de Hostelería de Madrid el pasado sábado.

El concurso no está dotado económicamente, ni siquiera con una beca de estudios, pero el joven cocinero tarifeño asegura que le ha supuesto una gran satisfacción y un acicate para seguir mejorando y aprendiendo. De hecho, eso es lo que más destaca de su paso por un concurso del que se enteró a través del Facebook y que en tan solo dos semanas de que presentase a él su receta, se haya convertido en un “chef  famoso”,  bromea, Antonio Manuel. “Realmente me apunté al concurso con la idea de aprender y adquirir experiencia. Y… mira, he quedado tercero. Mis compañeros y profesores de la escuela se muestran orgullosos y yo me alegro, porque con este logro también se reconoce a la propia escuela sanroqueña”, señala.

En la actualidad, Antonio Manuel hace las prácticas en el comedor de la empresa Acerinox, donde a diario prepara comida para unas 500 o 600 personas. “En la escuela te enseñan las bases de la cocina, pero es entre los fogones, sudando y bajo la presión la que te curte y te convierte en un cocinero de verdad”, señala el joven que agradece humildemente las enseñanzas de sus profesores de la escuela y de su jefe de cocina “Manolo”.

Pero la referencia culinaria del joven chef no es ni la escuela, ni su trabajo, sino su madre y apunta a que sus platos marcan la senda culinaria que intenta seguir. Mira hacia atrás –a pesar de su juventud- y recuerda que la afición por la cocina le llegó desde la infancia y se recuerda hojeando libros de cocina de Disney y jugando a la “cocina” con su hermano. Utilizando alfileres de la ropa de colores como diferentes ingredientes. “Yo creo que siempre, desde que era chico supe que quería dedicarme a la cocina. Ahora es cuando no tengo claro si seguiré estudiando el ciclo superior para terminar dando clases o dedicarme directamente a los fogones”, apunta.

Entre sus admiraciones están el Bulli y Ferrán Adriá, a quién reconoce como el “auténtico revolucionario de la cocina moderna”. Destaca el buen oficio y humildad de Martín Berasategui y en Tarifa apunta a la calidad del bar-restaurante Lola. Critica, que en un lugar como Tarifa, sea difícil encontrar pescado fresco. El cocinero también lamenta que la mayoría del pescado fresco vaya a otros destinos y en su lugar los restaurantes sirvan pescados importados de dudosa calidad.  “Que te pongan panga en lugar de merluza o rosada queriéndotela colar es lamentable”.

 

A pesar de su juventud, Antonio Manuel no es esquivo a la dura realidad laboral del país y ve incierto el futuro que se cierne. “La crisis es para todos y hoy en día hay cocineros que aceptan estar trabajando en jornadas de más de 12 horas a 6 euros cuando deberían de cobrar entre 8 a 12 euros”, critica y señala que en general el empresario no valora realmente la calidad de los profesionales de la cocina. Cree que la mejor manera de combatir el paro es formándose lo máximo que se pueda y en la “especialización” del sector.