17:27 h. Lunes, 23 de Octubre de 2017

Tarifaaldia

MODERNIZACIóN EN LA MERCALIZACIóN DE LOS PRODUCTOS ARTESANALES DE CONSERVA

Cuando la caballa y la ventresca se convierten en 'delicatessen'

Industrial Conservera abre un "Espacio Gourmet" que es además de un espacio de comercialización del producto conservero, una galería para el recuerdo, una mirada a la historia de la instria conservera, que es una mirada a la propia historia del municipio

Shus Terán Reyes  |  22 de Octubre de 2014 (08:21 h.)
Más acciones:

Fachada
Fachada

Industrial Conservera acaba de inaugurar su tienda ‘Gourmet’. Y este nuevo servicio de la actividad conservera tarifeña que tiene más de un siglo en sus espaldas aúna, el respeto y consolidación de las labores tradicionales de la pesca y el enlatado del pescado, con las más modernas técnicas de marketing y comercialización de un producto que es sello de identidad de una localidad y que resiste los envites de la crisis.

Industrial Conservera es el devenir de la que fue una pujante actividad conservera hace un siglo y que llegó a funcionar más de 10 fábricas en el municipio. Bajo su sello empresarial se cobijan un total de 3 fábricas y una empresa de venta. La Tarifeña SL, Piñero y Díaz, Marina Real SA. y Conservas Virgen del Carmen. Juntas ha sabido mantener el carácter tradicional y artesano en la elaboración de conservas de pescado y convertirse en la firma artesanal más potente de la provincia de Cádiz que les hace procesar unos 12.000 kilos de pescado al día y producir 1.600 toneladas de latas de atún, melva y caballa al año.

Su producción es puramente artesanal, como se hacía en sus inicios: se descabeza el pescado, se desangra, se cuece, se le quita la piel, se abre a mano, y a la lata. Así de simple y como establece el Consejo Regulador de la Caballa y Melva de Andalucía, a la que pertenecen las cuatro empresas. Ese valor comercial unido a la propia excelencia del producto, ha hecho que las conservas de Tarifa hayan tenido una notoria importancia en el mercado. Sin embargo, la empresa entendía que había que hacer algo más y por ello ha creado dentro de una de sus fábricas un ‘Espacio Gourmet’ que además de comercializar sus productos, ofrece la posibilidad de adquirir otros productos artesanales que como los aceites Ilipa de la sierra de Olvera, patatas fritas Don Perolete de Arcos de la Frontera, manzanilla La Montería de Sanlúcar envasada especialmente para Conservera de Tarifa, algas de los esteros de San Fernando de la empresa Suralgae y especialidades culinarias El Ronqueo de Barbate. marinan estupendamente con el pescado. Luis Muñiz, uno de los consejeros de Industrial Tarifa, señala de este nuevo servicio que “nace de la inquietud de la empresa. Es un salto hacia adelante, junto al hecho de llevar un siglo potenciando el valor de nuestros productos. Es también la forma de dar a Tarifa las gracias por darnos la posibilidad de comercializar nuestro producto estrella. La tradición no está reñida con la modernidad y es clave en nuestro futuro la internacionalidad de nuestros productos y la expansión de nuestro mercado. Un camino difícil y largo, pero tenemos un activo y horizonte para largo”.

Así, mientras que la caballa y la melva canutera, se puede adquirir ya en la 5ª Avenida o Park Avenue, a poco metros de las redes de la almadraba “Espacio Gourmet” es además de una tienda, un espacio museístico, donde a través de paneles informativos, dioramas y otros soportes audiovisuales, poder conocer la propia historia de la empresa y de la tradición pesquera y conservera de Tarifa. En sus expositores, la mejor publicidad, las latas dispuestas en atractivo reclamo: Ventresca de atún, lomos de melva canutera, o la mejor embajadora de Tarifa en el extranjero, la caballa en aceite. Y además otros productos como un simpático kit en que en tres envases se nos presentan recetas típicas como ‘los fideos con caballas’ o el ‘Arroz meloso con atún’. Delicatessen con las que atender a un potencial mercado de turistas que además podrán aprovechar la oportunidad de disfrutar de un espacio para el recuerdo y el propio conocimiento de la localidad.