05:32 h. Lunes, 26 de Junio de 2017

Tarifaaldia

‘El encuentro’, un lugar para encontrarnos (publirreportaje)

En la vieja ‘Cardenal Cisneros’ abre sus puertas un garito, donde se puede degustar desde una caña, hasta fumar en narguila o alquilar una tabla de surf

Shus Terán Reyes  |  30 de Mayo de 2017 (00:00 h.)
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La fachada de 'El Encuentro' hasta donde casi llega el mar de Los Lances
La fachada de 'El Encuentro' hasta donde casi llega el mar de Los Lances

 

Hace apenas 40 años la zona donde hoy abre sus puestas “El Encuentro’ era un lugar frente al que nos niños de la barriada de Cardenal Cisneros jugaban a la pelota, a pillar, al escondite y en ocasiones delante de las fachadas blancas de los primeros edificios, pisos modestos -que acogían a familias de clase media- alguna vecina clavaba su silla para pasar una tarde al sol.

El discurrir de las décadas ha cambiado tanto la fisonomía de delante, como la de aquellos edificios, cuyos bajos eran garajes donde guardar el coche de la intemperie. Hoy aquellos garajes son en su mayoría, apartamentos de alquiler o locales comerciales. Y es que la antigua tienda de chucherías de Luz la Calera, hoy acoge un ‘beach bar’. Un garaje reconvertido en bar, más cerca de un chiringuito de playa que de un bar, con una terraza donde aplaudir las puestas de sol.

elencuentrotabla

‘El Encuentro’ es algo más que un sitio donde comer una hamburguesa o beber una cerveza. Es una oportunidad para cuando oteemos que las crestas de las olas en Los Lances, sobrepasan el perfil del horizonte que marca la arena, poder alquilar una tabla de surf y atrapar la onda marina como si de un “Gran Miércoles’ se tratara.

Un bar, una cafetería, un restaurante o simplemente un punto de ‘encuentro’ donde desde el pureta, hasta el marcado deportista adolescente, convergen entre un mojito y las gominolas que ‘la Mari’ te ofrece tras pedirle una caña.

Y no paran de inventarse para competir con aquellos chiringuitos que se posan en la arena. La hora feliz o Happy Hours que de 18 a 20 horas de lunes a viernes te ofrece la posibilidad de refrescarte con una caipiriña, mojito o caipiroska por solo 3 euros. 3 euros señores. Como diría el que vende naranjas por mi barriada a golpe de megafonía. “Regalao oiga, regalao”.

En su terraza de vetusta madera pintada de blanco, se apilan a modo de las primeras tiendas de wind, las tablas de surf y junto a ellas podremos disfrutar de una amplia carta de zumos naturales, tés y otras variedades. Los más bohemios podrán acudir a su biblioteca y entre caña y caña ojear las páginas de algún libro.

Es especialista en desayunos naturales y se puede desde comer, hasta cenar. Todo regado por la blanca luz del sur y la aromática y fresca brisa procedente del Atlántico. Y para aromas. Pues una de las características que diferencian a ‘El Encuentro’ de los muchos y cercanos otros bares ‘Beach’ que en menos de 500 m a la redonda se localizan la posibilidad de fumar en ‘Narguila’.

elencuentronarguila

Le llaman shisha en Egipto y Sudán, narguile en Turquía y Siria, hookah en India y en España ‘narguila o cachimba’. Pues ‘El Encuentro’ te ofrece la posibilidad de disfrutar de estas pipas de agua para muchos en entredicho. Así en sus terrazas, asesorados por Antonio quién además nos prepara la pipa de agua.

Una variedad de tabacos con sabores diversos. Desde Sandía y Menta, a fresa con melocotón, pasando por sabores como Menta y Mojito, limón, manzanas. Unas latas redondas guardan las esencias que parecen una pasta húmeda como si de dátiles machacados se tratara. Antonio nos lo prepara y durante un buen rato, acompañándola con un té, un café, un refresco, una cerveza o lo que a cada cual le apetezca estaremos echando humo como una locomotora. Siempre en el exterior, claro.

elencuentrotabaco

La noche nos sorprenderá en la terraza, tras verse esconder el sol detrás de Punta Paloma y antes de marcharnos podremos cenar, a base de una de las espectaculares hamburguesas que Mari o Vane nos podrán servir antes de despedirnos hasta el día siguiente con el convencimiento de que es bueno favorecer ‘el encuentro’.