00:04 h. Martes, 27 de Junio de 2017

Actualidad

También se investiga un presunto 'fraude de Ley y desvió de fondos públicos bajo su mandato'

Gil García otra vez imputado por presunta prevaricación

Contra el ya inhabilitado por la Justicia precisamente por un probado delito de prevaricación, el Juzgado de Instrucción Nº 2 de Algeciras ha dictado la apertura de diligencias previas por la contratación de dos hijos de dos de sus concejales de su equipo de gobierno

Shus Terán Reyes  |  29 de Marzo de 2017 (00:00 h.)
Más acciones:

 

 

El ya condenado por la Justicia a siete años de inhabilitación para el desempeño de cargo público –que le ha obligado por mandato judicial a entregar su acta de concejal en el Consistorio- como responsable de un probado delito de prevaricación, ha sido de nuevo imputado tras la incoación de las diligencias previas que contra Juan Andrés Gil García ha abierto la jueza sustituta del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Algeciras, D. Luz María Bonilla Vallejo a instancias de la Fiscalía y por la denuncia interpuesta por el alcalde, Francisco Ruiz Giráldez por un presunto delito de prevaricación al contratar cuando gobernaba, a dos hijos de dos de sus concejales.

Los hechos se remontan al 5 de mayo del año 2015 cuando el Partido Socialista, entonces en la oposición, denunció ante la Fiscalía -lo que este diario había avanzado el día 30 de enero- que Juan Andrés Gil (entonces alcalde por el Partido Popular) había contratado con carácter “indefinidos” a dos hijos de los ediles de su equipo, en concreto los ediles Emilio Piñero y José María González, para cubrir los puestos de auxiliar administrativo y de peón. Todo ello a pesar de que ambas contrataciones tenían “informes desfavorables” tanto del área de Intervención como del área de Personal, por no acreditar el principio de legalidad, y los de méritos y capacidad en acceso al empleo público ya que los puestos que se pretendían cubrir no fueron objeto ni de ofertas de empleo público, ni de convocatoria, ni proceso selectivo, por lo que los contratos se presumen irregulares y nulos de pleno derecho.

Gil García dictó entonces sendos decretos de contratación y, obviando los informes en contra, mantuvo durante un tiempo indeterminado a los hijos de los ediles en los puestos de trabajos confeccionados a la medida.

Ahora, y tras haberle sido tomada declaración bajo supervisión letrada al ‘investigado’, el auto judicial que tiene fecha del pasado 23 de marzo, establece y señala en su parte dispositiva “la continuación de la tramitación de las diligencias previas por los trámites de procedimiento abreviado contra Juan Andrés Gil García, como 'encausado' (antes de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) por su participación en un presunto delito de prevaricación”. Gil García debería ya de estar informado del auto, pues tenía un plazo de cinco días desde la comunicación efectuada a todas las partes el pasado día 27 y disponiendo de un plazo máximo de 3 y 5 días para presentar contra la misma resolución judicial ‘recurso de reforma o recurso de apelación’, respectivamente.

 

Investigado por un presunto fraude de Ley y desvio de fondos públicos

Cabe recordar que el pasado 14 de febrero informábamos de que la Guardia Civil investigaba a requerimiento del Juzgado de guardia, una denuncia sobre un presunto desvío de fondos públicos durante la época de Gil García. Estos otros hechos que se investiga y por los que Gil García podría haber declarado el día 20 de ese mismo mes, tienen que ver con la realización de unas obras y unas contrataciones bajo su mandato “que nunca llegaron a realizarse” y que el tripartito denunció en marzo del 2016. Esta denuncia se basa en los contratos a ocho trabajadores (dos oficiales y 6 peones) que a cargo del Fondo de Impulso Económico del Ministerio de Hacienda se habían concretado semanas antes de las últimas elecciones. Una petición de adelanto de sueldo de uno de esos trabajadores reveló que los trabajadores deberían de haber finalizado sus contrataciones tres meses antes. Fue entonces cuando también se descubrió que las obras proyectadas tampoco se habían realizado.